El problema no es exponerse.
Es exponerse sin estrategia.
Redes sociales, medios y audiencias no operan de forma neutral.
Construyen relatos, amplifican errores y fijan percepciones con rapidez.
La mayoría de las trayectorias públicas no fallan por falta de capacidad,
sino por falta de lectura del escenario.
La falsa idea
de la espontaneidad
Cada aparición, cada silencio y cada gesto construyen significado.
Cuando no hay un marco estratégico, la narrativa la define el entorno.
Lo que parece natural, en realidad, es leído, interpretado y amplificado.
La exposición sin dirección
no es neutra
Sin lectura del escenario, la visibilidad no acumula capital simbólico.
Acumula ruido, contradicción y pérdida de control.
El daño rara vez es inmediato.
Es acumulativo.